sábado, 19 de junio de 2010

La fiebre mundialista

Como es físicamente imposible desconocer, se está jugando el mundial de fóbal, lo cual hace aflorar sentimientos patrióticos por aquí y por allá, a tontas y a locas. Tal vez más que otros mundiales por el envión del bicentenario cumplido el pasado 25 de Mayo o quizás exactamente igual, lo cierto es que uno puede encontrarse en cualquier medio de comunicación con toda clase de personajes que prometen, de coronarse la selección nacional campeona, realizar diversas actividades a modo de post-sacrificio como para balancear el Karma.
Las promesas varían tanto como las personas que las formulan. Mientras que los religiosos están dispuestos a someterse a kilométricas peregrinaciones desplazándose tan solo con ayuda de sus extremidades superiores, nudistas reprimidos proponen realizar las menos disparatadas acciones desprovistos de toda ropa, por ejemplo "entrar a Patio Olmos en pelotas", "recorrer la 9 de Julio en bolas" y en definitiva una actividad de todos los días con el handicap de no cumplir con la convención de esconder algunos sectores del público, que más que verguenza lo que les va a provocar es una neumonía de la gran puta.
En vista del fenomenal kilombo a desatarse si se da semejante acontecimiento, hemos decidido proponer lo siguiente: para combatir el mal generado por el cumplimiento de las promesas hechas y en particular para garantizar la libre circulación por las calles y rutas que seguramente se poblarán de fanáticos religiosos en pelotas caminando con las manos es que se propone prometer la afiliación a una liga de superheroes, condicionado a que se consagre campeona la selección de nuestra nación.
Por otro lado, no faltarán también los altruistas que hayan prometido donar miles de pesos a escuelitas carenciadas, levantar hogares para niños pobres, ayudar a ciento cincuenta viejitas a cruzar la calle, etc. Por lo tanto será menester la creación de una liga de supervillanos, para mantener el equilibrio en nuestro pueblo.
Las inscripciones a las dos ligas quedan abiertas... Las primeras actividades a desarrollar serían la elección del nombre de las ligas, el sorteo de superpoderes y asignación de primeras tareas de superheroes/supervillanos.

miércoles, 21 de abril de 2010

1. Buen día.

Me desperté temprano, acostumbrado por la rutina, inmerso en un gran cansancio y una fuerte jaqueca. Si bien mis recuerdos de la trasnoche eran vagos me acordaba perfectamente de la chica recostada a mi lado. Me voltee y sentí una noche conciliada con éxito. Resalto a mis ojos particularmente el tatuaje que apreciaba en su torso desnudo. Al observarlo recordé el significado que me había dado de aquellas letras chinas, águila resplandeciente. De todas formas no escaparon a mi lectura su verdadero significado, daga fugaz, al conocer perfectamente la lengua mandarín gracias a unos cursos intensivos en un instituto importante de capital.

Diga lo que diga, era hermosa, esbelta, no con mucho busto pero hermosa al fin. Así fue que decidí empezar el día al ver desde la ventana de mi habitación lo que parecía como una bella mañana. Me acerque a la cocina esquivando envases y mugre por doquier para poner la pava en la hornalla y preparar unos mates.

Como calentar el agua requiere cierto tiempo, me prendí un cigarrillo y me fui al balcón a disfrutar del aire matinal. Ahí mismo y luego de unos instantes me doy cuenta del escándalo sónico a mi alrededor: los bomberos pasando, la tele que seguía prendida desde anoche y por último, el portazo. A fin de cuentas, no me iba a arruinar el día que se haya marchado sin saludarme.

El problema surgió cuando entro en razón de que en su fuga la muy perra se había llevado mi notebook. Me arrimé al balcón y la vi corriendo con mi computador en manos.

En mi intento de persecución baje lo mas rápido posible para encontrarme en la vereda con la mirada estupefacta del portero, quien dejó de limpiar la vereda luego de observarme. Tras un instante de duda, entro otra vez en razón al verme en pelotas por el espejo. Perturbado otra vez por la situación me di cuenta que no me encontraba en condiciones para salir a la búsqueda de una ladrona y  mi ordenador portátil.